La experiencia personal de una mujer: De “no sentir nada” a disfrutar verdaderamente de la estimulación
Siempre he sentido que hay muchas preocupaciones comunes entre las mujeres sobre la “baja sensibilidad vaginal”, pero nunca hemos tenido un espacio relajado y no incómodo para hablar de ello.
Me di cuenta por primera vez de que “no era solo yo quien no lo sentía claramente” cuando estaba bebiendo con amigos, y una de las chicas de repente dijo:
Honestamente, no siento nada durante la penetración. ¿Me pasa algo en el cuerpo?
Como resultado, los tres que estábamos en la mesa dijimos inmediatamente:
- “Yo también.”
- “Estoy más o menos igual.”
- “Sólo lo siento desde cierto ángulo”.
Así que más tarde empecé a intentar comprender seriamente por qué algunas mujeres son tan insensibles durante la penetración. ¿Hay alguna manera de entrenarla? ¿Qué es exactamente la “sensibilidad”?
Este artículo es una recopilación de mis propias experiencias físicas, de lo que me han contado las mujeres de mi entorno y de la información que he recopilado sobre medicina sexual. No es un artículo científico frío y de estilo médico, sino la perspectiva genuina de una mujer:
Qué funciona, qué no, qué puede cambiar cómo te sientes y qué es sólo un rumor.

¿Por qué algunas mujeres son menos sensibles durante la penetración?
Para ser honesto, cuanto más investigaba, más me daba cuenta de que no se trataba de un caso de “descomposición del cuerpo”.
Más bien como:
Para empezar, tu línea de señal simplemente no comunica mucho y tu cuerpo no ha sido entrenado para entenderla.
A continuación se presentan las razones más comunes que he recopilado a partir de mi experiencia e investigación.
1) La distribución de los nervios en la pared vaginal es naturalmente desigual (los nervios no están dañados, es un problema estructural).
Solía pensar que “todas las paredes vaginales son sensibles”, pero luego aprendí que:
- El tercio exterior de la región tiene una red nerviosa relativamente densa.
- Cuanto más profundo vayas, menos habrá.
- La densidad de las células nerviosas varía mucho de una persona a otra.
En otras palabras, los “puntos sensibles VIP” de algunas chicas son naturalmente más pequeños o más profundos.
Si no recibes la estimulación que necesitas, sentirás:
¿Mmm? ¿Hay alguien ahí?
Completamente normal.
2) Músculos del suelo pélvico débiles = falta de elasticidad = naturalmente menos sensibilidad
Me iluminé recién durante mi primer examen profesional del suelo pélvico.
El fisioterapeuta me dijo:
“No es que no puedas sentirlo, sino que los músculos del suelo pélvico no son capaces de ‘empujar’ la estimulación a los nervios”.
Hizo clic al instante:
Un suelo pélvico débil es como un sofá blando y endeble que no reacciona por mucho que lo presiones.
Un suelo pélvico fuerte es como un trampolín: rebota hacia atrás con un sonido de “poof” cuando se presiona hacia abajo incluso levemente.
Causas comunes de debilidad del suelo pélvico:
- Permanecer sentado durante mucho tiempo (casi todos los trabajadores de oficina se ven afectados)
- La tensión inducida por el estrés puede en realidad provocar fatiga.
- Los músculos pueden estirarse demasiado después del parto.
- Falta de uso
Los métodos de entrenamiento se discutirán más adelante.
3) La tensión psicológica es un “dispositivo de corte de señales”.
Personalmente, lo siento muy fuertemente.
Cuando estás bajo presión, preocupado por el rendimiento o cerca de personas en las que no confías, tu cuerpo se siente como si estuviera encerrado:
- Menos sensible a la estimulación
- Disminución de la humedad
- Es más difícil entrar en ambiente sexual durante los juegos previos.
- Respuestas nerviosas más lentas
No es que seas insensible; es que tu cuerpo se está protegiendo.
Es como cuando alguien te masajea los hombros mientras tienes prisa por terminar un informe: es posible que no sientas nada.

Entonces, ¿se puede entrenar la sensibilidad vaginal?
Sí, puede ser.
Además, es más “amigable para principiantes” de lo que imaginas: no necesitas ser un fanático del fitness ni utilizar equipos costosos.
Los siguientes métodos son una “lista válida” que he probado personalmente, mis amigos han probado y que ha sido verificada por datos relevantes.
Método 1: Entrenamiento de los músculos del suelo pélvico (Kegel), pero es importante hacerlo “correctamente”.
Muchas chicas dicen: “Intenté hacer ejercicios de Kegel, pero no funcionaron”.
Pero después me enteré:
- El 70% de las niñas realmente cometieron errores.
Lo que necesitas practicar es:
- Apretar → Mantener → Relajar → Relajar completamente
- En lugar del tipo de tensión que te hace sonrojar y contener la respiración.
Un pequeño truco (lo encontré muy efectivo después de probarlo yo mismo):
- Haz 10 mientras usas tu teléfono en el trabajo.
- Haz 10 mientras ves un programa
- Haz otra serie antes de acostarte.
- Recuerde tomar el paso de “relajarse completamente” cada vez.
Si lo haces correctamente, comenzarás a notar cambios más claros en aproximadamente 2 a 4 semanas:
- Mayor sensación de estar envuelto durante la inserción.
- Podrás percibir mejor la posición y el ángulo.
- La retroalimentación del estímulo es relativamente directa.
Aquí es cuando los músculos del suelo pélvico comienzan a “activarse”.
Método 2: Aumentar el flujo sanguíneo a la parte inferior del cuerpo = aumentar la sensibilidad nerviosa
Muchos estudios han demostrado que la sensibilidad tiene una relación lineal con el flujo sanguíneo.
Pero no lo pienses demasiado: el método más efectivo en realidad es:
Juegos previos más largos
No es “por romance”, sino porque necesitas que la sangre se concentre en las paredes vaginales.
Juguetes para chupar o vibrar
Especialmente los tipos que pueden estimular el clítoris o los nervios circundantes,
Ayuda a despertar toda la zona.
Ejercicio (realmente funciona)
Incluso 15 minutos de ejercicio ligero pueden aumentar el flujo sanguíneo a la parte inferior del cuerpo.
Mi combinación habitual es:
Ejercicio ligero → baño caliente → juegos previos → la sensación de penetración cambiará drásticamente de inmediato.
Método 3: Lubricación + Relajación psicológica (Estos dos a menudo se pasan por alto, pero en realidad son extremadamente importantes)
La lubricación no es un signo de “falta de excitación”.
La lubricación ayuda a que los nervios reciban la estimulación de forma más directa.
Cuando tu cuerpo está seco, está ocupado “protegiéndose”.
¿Cómo podría entonces tu cuerpo centrarse en la sensibilidad?
Psicológicamente, el factor influyente más obvio es:
- Me preocupa que mi tiempo de reacción no sea lo suficientemente rápido.
- Miedo de entrar en la zona demasiado lentamente
- Preocuparse por las expectativas de la otra persona
- Cuerpo tenso
Cuanto más tenso estás, menos funcionan tus nervios.
A veces no es que las chicas sean físicamente insensibles, sino más bien que su “cerebro aún no funciona”.

¿Cómo puedo hacer que la penetración sea más placentera? (Esta es la pregunta más frecuente de las chicas).
Lo que sigue son algunas ideas extraídas de los experimentos que mis amigos y yo hemos llevado a cabo con más frecuencia (elimine esta oración por completo).
1) Ángulo: Incluso un pequeño ajuste puede hacer una gran diferencia en la sensación.
Puedes probar:
- Coloque una almohada debajo de sus caderas.
- Levanta ligeramente la cintura
- La pelvis se inclina ligeramente hacia adelante o hacia atrás.
No es un gran cambio, sino del tipo “tan pequeño que los demás no lo notarán”.
Los puntos verdaderamente sensibles de muchas chicas no están en el centro, sino:
- Pared anterior superior
- Un cierto lado
- O incluso lugares menos profundos
Encontrar la ubicación correcta dará como resultado uno de los siguientes:
¿Ah, sí? ¡Tengo un presentimiento sobre esto!
2) Ritmo: Lento es en realidad bastante intenso.
Solía pensar que “rápido = emocionante”.
Más tarde se descubrió que:
Lento, estable y regular -> los nervios son más receptivos a la estimulación.
Un aumento repentino del ritmo o un ritmo errático pueden realmente alterar tus nervios.
Muchas chicas (incluyéndome a mí) creemos que:
- Velocidad lenta
- Pausa un poco
- Cambiar ligeramente de dirección
La respuesta suele ser mucho más fuerte que un sprint rápido.

3) Realice suavemente movimientos de Kegel durante la inserción (pero no aplique fuerza excesiva).
Este truco es realmente asombroso.
No estaba tan apretado como si estuviera sujetando algo, sino más bien:
- Apriete suavemente solo un poco
- Experimentalo
- Relájate de nuevo
De repente te encontrarás “muy involucrado”.
Ya no eres pasivo: estás interactuando con la sensación.
4) Usa la masturbación para explorar tu propio “mapa vaginal”
Un estudio mencionó:
Cuanto más conozca una mujer su propio cuerpo, más placer experimentará durante la penetración.
Puedes utilizar:
- Dedos
- Juguetes pequeños
- Diferentes ángulos, diferentes direcciones
Ve a buscar ese lugar donde sientas “hmm… esto es definitivamente más cómodo”.
Una vez que lo encuentres, la sensación de penetración mejorará enormemente, ya sea que estés solo o con tu pareja.
5) La comunicación es más efectiva que cualquier habilidad.
La instrucción más efectiva nunca es un truco:
En cambio:
- “Este es el ángulo.”
- Desacelerar.
- “Deténgase aquí.”
Una frase tuya es más precisa que diez suposiciones suyas.

Por último: la sensibilidad vaginal no es innata: se puede entrenar.
Si solo pudiera recordar una frase, espero que fuera esta:
La sensibilidad vaginal no es un regalo; se puede entrenar, despertar y mejorar.
Tu cuerpo no está lento, es solo eso:
- Los nervios necesitan más flujo sanguíneo
- Es necesario volver a activar los músculos del suelo pélvico.
- Tu mente necesita relajación
- Es necesario encontrar el ángulo
- Necesitas familiarizarte más con tu cuerpo.
Cuando todo está en armonía, ese momento de “¡Oh! ¡Por fin lo siento!” es muy real.
El cuerpo de una niña es inherentemente inteligente; sólo que nadie nos enseña cómo cooperar con él.
Si lo deseas, este artículo podría ser el “comienzo de esa colaboración”.