¿Qué es el clítoris? ¿Dónde se encuentra exactamente?

El clítoris es el centro de placer más fácilmente ignorado, pero también el más crucial del cuerpo femenino. Todas lo tenemos, pero innumerables mujeres y sus parejas se preguntan lo mismo durante la intimidad: “¿De verdad lo hemos encontrado?”.

Si quieres comprender verdaderamente los mecanismos del placer femenino, empezar por el clítoris es el enfoque más fiable, directo y eficaz. Este artículo explicará con claridad los aspectos más básicos, pero también los más importantes: qué es el clítoris, su estructura, su ubicación, por qué es tan sensible y su papel fundamental en el placer sexual.

¿Qué es el clítoris?

El clítoris es uno de los órganos más subestimados de la vulva femenina; sin embargo, su función es crucial. La mayoría de las personas solo ven esa diminuta parte externa: la pequeña protuberancia ubicada sobre la vulva y la abertura uretral, conocida como “glande del clítoris”. Pero esto es solo la punta del iceberg de toda la estructura.

El clítoris es mucho más grande de lo que se ve a simple vista. Su interior está compuesto por tejido eréctil emparejado, plexos nerviosos y dos estructuras similares a patas, formando una “Y” invertida que se extiende hacia la vagina y la pelvis. En otras palabras, lo que se ve es solo la punta externa; la verdadera estructura se esconde en el interior, y es mucho más grande y compleja.

Más importante aún, el clítoris tiene prácticamente una única función anatómica: brindar placer. A diferencia del útero, no tiene una función reproductiva ni múltiples usos como la vagina. Su diseño es muy sencillo: es un tejido altamente sensible compuesto por más de 8000 fibras nerviosas, específicamente diseñado para generar y amplificar el placer sexual.

Ya sea la excitación de una caricia suave o el orgasmo provocado por una estimulación sostenida, la mayor parte del placer sexual femenino es inseparable del clítoris. Es el punto de control central de todo el sistema del placer, pero se ha hablado muy poco de él y se ha comprendido aún menos en el pasado.

¿Dónde está el clítoris? ¿Qué es el clítoris? ¿Dónde se encuentra exactamente?

¿Dónde está el clítoris? ¿Cómo se puede localizar con precisión?

Si solo conoces “aproximadamente en la parte superior”, no es suficiente. En esta sección, usaremos el método más intuitivo y sencillo para mostrarte la ubicación exacta del clítoris.

Empecemos por la ubicación visual más básica: la parte expuesta del clítoris —el glande— se encuentra en la parte superior de la vulva, en el vértice donde se unen los dos labios menores. Suele haber un pequeño pliegue de piel aquí, el capuchón del clítoris, que cubre ese pequeño pero muy sensible “botón”.

Una forma sencilla de localizarlo es utilizar tres puntos de referencia:

Prepucio del clítoris → Glande del clítoris → Abertura uretral.

El clítoris se encuentra en la parte superior de esta estructura, generalmente más alto que la abertura uretral y más cerca del hueso púbico.

Tu percepción de su ubicación puede variar ligeramente dependiendo de tu postura:

  • Al estar acostada, la estructura vulvar está más relajada y el glande del clítoris puede quedar ligeramente cubierto por el prepucio, lo que hace que parezca más oculto.
  • Al sentarse o ponerse en cuclillas, los labios menores se abrirán naturalmente un poco, lo que hará que sea más fácil identificar el clítoris.

Si quieres estar más segura, puedes usar un espejo para observarte. Separa suavemente los labios menores y verás un punto ligeramente elevado o una estructura similar a una cuenta: ese es el glande del clítoris. Tócalo con suavidad, ya que la densidad nerviosa en esta zona es extremadamente alta, e incluso un roce leve es suficiente para sentir sensibilidad o un hormigueo inmediato.

Una vez que entiendas estos puntos de referencia y las diferencias posicionales, descubrirás que el clítoris no es difícil de encontrar; simplemente, en el pasado no hubo oportunidad de explicarlo claramente.

¿Cuál es la función del clítoris?

La importancia del clítoris es, en realidad, mayor y más fundamental de lo que la mayoría de la gente cree: es la fuente principal de placer y orgasmo para la gran mayoría de las mujeres. Los estudios generalmente indican que más del 80 % de las mujeres necesitan estimulación clitorial, directa o indirecta, para alcanzar el orgasmo; esto no es una “preferencia”, sino que está determinado por la propia estructura.

La densa red neuronal del clítoris lo convierte en un elemento clave en la excitación sexual. Incluso un roce leve puede enviar fuertes señales de placer al cerebro, desencadenando una serie de respuestas sistémicas: aumento de la frecuencia cardíaca, tensión muscular, cambios en la respiración y sensaciones sexuales gradualmente inmersivas. Para muchas mujeres, la estimulación vaginal por sí sola no es suficiente para provocar estas respuestas, pero añadir la estimulación del clítoris aumenta instantáneamente la excitación general.

Su función va más allá del placer; también está estrechamente relacionada con la salud sexual. La congestión del clítoris durante la excitación promueve la lubricación natural de la vulva y la vagina, lo que hace que la actividad sexual sea más fluida y cómoda, y reduce la fricción y el dolor innecesarios. Cuanto más participa, con mayor naturalidad el cuerpo puede entrar en un ciclo de respuesta sexual saludable y completo.

No es necesario presentar el clítoris como un “interruptor universal”, pero tampoco podemos ignorar su verdadera importancia. Es el componente más importante del sistema de placer femenino, y solo al comprenderlo plenamente podremos tener mejores experiencias sexuales, interacciones íntimas más relajadas y respuestas físicas más saludables.

¿Cuántos nervios tiene el clítoris? ¿Qué es el clítoris? ¿Dónde se encuentra exactamente?

¿Cuántos nervios tiene el clítoris? ¿Por qué es tan sensible?

Si alguna vez te has preguntado: “¿Por qué un toque suave puede hacer que alguien jadee?”, la respuesta reside en su estructura neuronal. Estudios anatómicos recientes demuestran que el clítoris tiene un promedio de más de 10 000 fibras nerviosas, mucho más que las 8000 que se mencionaban comúnmente en investigaciones anteriores. Esta es una de las zonas con mayor densidad nerviosa del cuerpo femenino, lo que explica por qué puede pasar de cero a placer total en tan solo unos segundos.

Estos nervios no están distribuidos aleatoriamente; están diseñados específicamente para transmitir señales de placer, en lugar de realizar otras funciones fisiológicas. En otras palabras, la hipersensibilidad del clítoris no se trata de “estar irritable”, sino de una estructura diseñada específicamente para el placer.

Debido a su altísima densidad nerviosa, el tacto suave suele ser más efectivo que la presión fuerte. La estimulación suave y gradual facilita la relajación del cuerpo y aumenta la excitación, en lugar de que la fricción repentina e intensa lo asuste. Para los principiantes, el error más común es exagerar: frotar el glande del clítoris incluso antes de que la pareja se excite, convirtiendo instantáneamente la anticipación en dolor.

Un principio simple es:

Más lento, más suave, más húmedo.

Esta es la única manera de aprovechar realmente las ventajas de la hipersensibilidad del clítoris, en lugar de abrumarlo con una estimulación excesiva.

La alta sensibilidad del clítoris no es una carga, sino la protagonista absoluta del placer. Saber cómo tratarla es la clave para que esta sensibilidad sea una fuente de poder, no un obstáculo.

¿Es seguro tocar el clítoris durante la menstruación?

Para la mayoría de las personas, la respuesta es sí: es seguro.

De hecho, muchas mujeres se excitan aún más o disfrutan más de la estimulación del clítoris durante la menstruación. Sin embargo, es importante entender que la sensibilidad durante la menstruación fluctúa con los cambios hormonales, por lo que la experiencia puede ser diferente a la que se experimenta fuera de ella.

Las fluctuaciones hormonales durante la menstruación (especialmente los cambios en las prostaglandinas) pueden hacer que la vulva y el clítoris sean más sensibles de lo habitual. A algunas personas les resulta más fácil alcanzar el placer, mientras que otras sienten que incluso un roce leve es “sobreestimulante”. Por lo tanto, la estimulación durante la menstruación está bien, la clave está en ser suave.

El principio simple es: más suave, más lento y más lubricación.

El cuerpo suele estar más seco durante la menstruación, y usar lubricantes a base de agua puede reducir significativamente las molestias causadas por la fricción, manteniendo la sensación en un rango cómodo y placentero. Toques suaves, evitando la presión excesiva y comenzando con estimulación indirecta desde fuera del capuchón del clítoris pueden mejorar la experiencia.

La higiene es igualmente importante.

Aunque la estimulación del clítoris no afecta el útero ni interfiere con el flujo menstrual, el riesgo de infección es ligeramente mayor durante la menstruación. Por lo tanto, se recomienda lavarse las manos y mantener la vulva limpia antes y después de usar juguetes.

En breve:

Estimular el clítoris durante la menstruación no es un problema, siempre que se haga de forma moderada, limpia y suave.

Simplemente escucha las reacciones de tu cuerpo.

¿Cómo localizar el clítoris? ¿Qué es el clítoris? ¿Dónde se encuentra exactamente?

¿Cómo localizar el clítoris?

A estas alturas, ya comprendes la estructura y la sensibilidad del clítoris, y su papel fundamental en el placer femenino. Comprender el cuerpo es el primer paso, pero el verdadero cambio surge al explorarlo en primera persona.

En el siguiente artículo, aprenderás a localizar el clítoris con precisión mediante la vista, el tacto y la estimulación corporal, a comprender si es necesario retraer el capuchón clitoriano y a limpiar y cuidar esta zona tan sensible. También aclararemos una pregunta que a menudo se pasa por alto: si el clítoris se pone erecto y cómo reconocerlo.

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