Cuando se trata de pruebas BDSM, la primera reacción de muchas personas no es la “autoexploración”, sino más bien: “¿Eh? ¿Es una prueba para ver qué tan rara soy?”.
O tal vez sea ese sentimiento entre curiosidad y nerviosismo: “Oh, no, ¿se enterarán de mi pequeña peculiaridad?”
No te preocupes, hoy no vamos a indagar en tus secretos. Solo queremos hablar de qué lado te inclinas. ¿Prefieres tener el control o que te guíen? ¿O tienes ambas cosas?
Este es un pequeño ejercicio de autoconocimiento, no una prueba de etiquetas. Descubrir lo que te gusta siempre es más importante que apresurarte a asumir un rol determinado.

¿Por qué necesitamos realizar pruebas BDSM?
Quienes vean las palabras “prueba BDSM” por primera vez podrían pensar: “Eh… ¿para qué sirve esto? No soy un experto en BDSM, no lo necesito para nada”. Pero tranquilos, no mide tu nivel de perversión, simplemente identifica qué tipo de experiencias sueles disfrutar.
En mi experiencia como alguien que ha estado en la comunidad Kink durante muchos años, esta prueba no se trata de novedad, sino de ayudarte a convertir tus preferencias tácitas en un lenguaje claro y utilizable.
Puede ayudarte a organizar tus sentimientos dispersos en una estructura clara, permitiéndote mejorar tu percepción de “Parece que me gusta que me controlen” a “Tengo una tendencia sumisa del 60%, pero al mismo tiempo, también tengo una ligera tendencia a cambiar”. Para eso es realmente útil la prueba.
Si aún no sabes por qué necesitas hacerte pruebas BDSM, te puedo contar las siguientes razones:
1. Autoconciencia: ¿Qué es exactamente lo que te atrae?
Puede que pienses que tienes una inclinación natural hacia la dominación, pero cuando aparezcan los resultados, descubrirás que obtienes una puntuación sorprendentemente alta en las áreas de esclavitud, rendición y experiencias pasivas.
Esto no significa nada, y no hay por qué avergonzarse. Es solo para ayudarte a comprenderte mejor.
La esencia de las pruebas es simple: se trata de darle una dirección a tu curiosidad.
2. Tienes límites más claros sobre lo que puedes y no puedes aceptar.
De hecho, muchas personas poseen tendencias BDSM, pero la razón por la que no se atreven a explorarlas se debe a su confusión y miedo a lo desconocido.
Una prueba BDSM te permitirá comprender mejor varios problemas del mundo real:
- ¿Realmente disfruto estar atado?
- ¿Cuánto dolor puedo tolerar cómodamente?
- ¿El juego de roles me resulta emocionante o incómodo?
Estas respuestas irán construyendo poco a poco su “mapa de seguridad personal”.
3. La comunicación con tu pareja se vuelve más fácil.
Es curioso, pero muchas personas tienen mucha confusión interna y les da miedo hablar. Sin embargo, con el test BDSM, puedes usar los resultados como punto de partida para comunicarte con tu pareja, lo que facilita mucho la conversación.
4. Sensación de seguridad + Confianza: Mejoradas simultáneamente
Al realizar el test BDSM, comprenderás mejor el proceso y evitarás desvíos en la exploración. Sabrás qué está permitido y qué no, y qué situaciones requieren atención especial. Esta claridad en sí misma es una forma de seguridad.
5. Una experiencia de placer sexual más cómoda
Una vez que usted sepa dónde están sus propios botones, a su pareja naturalmente le resultará más fácil “presionar el botón correcto”.
Esto mejorará instantáneamente tu vida sexual, sin exagerar: todos en la comunidad kink saben lo significativa que es esta diferencia.

¿Cuál es el principio detrás de las pruebas BDSM?
A pesar de todo lo dicho, recuerda que el test BDSM no es una adivinación ni un diagnóstico psicológico, es simplemente una herramienta para ayudarte a desglosar tus preferencias.
El objetivo es único: ayudarte a ver tus propias preferencias y comprenderte mejor.
Entre sus principios se encuentran:
1. Captura tus reacciones a través de preguntas situacionales.
Las preguntas suelen ser muy cotidianas, por ejemplo:
- ¿Prefieres tomar decisiones o ser dirigido?
- ¿El dolor es para usted un estímulo o un factor estresante?
- ¿Prefieres controlar la atmósfera o dejarte llevar por la corriente?
Y tu primer pensamiento instintivo es la respuesta.
2. Te juzgará en función de tu actitud hacia los “límites”.
Tus reacciones ante las limitaciones, los intercambios de poder y los riesgos se transformarán en un «mapa de preferencias». El objetivo no es juzgarte, sino ayudarte a ver las cosas con mayor claridad.
3. Toma prestado un poco de un marco psicológico, pero no intentes ser profundo.
Los usuarios experimentados saben que las pruebas no pretenden “cientificarte”, sino ayudarte a describirte y expresarte en términos más precisos; son como un espejo, no un juicio.
4. Clasifica tu interés en diferentes estímulos.
Algo como esto:
- ¿Prefieres la atadura con cuerdas? Quizás prefieras a Rigger/Rope Bunny.
- ¿Disfrutas de los intercambios de poder? Se observa una clara tendencia hacia la dominación o la sumisión.
- ¿Se puede jugar en ambas plataformas? La sombra de la Switch se asoma.
- ¿Puede un dolor leve excitarte? La dimensión de Masochistán podría tener una puntuación.
Simplemente te ayuda a ordenar tus curiosidades dispersas.
5. También evalúa la comunicación y el conocimiento de los límites.
No todo el BDSM se logra a través de “técnicas”; la comunicación es más importante.
- ¿Soléis hablar de límites?
- ¿Estas dispuesto a negociar?
- ¿Está usted preocupado por la seguridad?
La comunicación es a menudo el aspecto más importante del BDSM y también puede afectar su rol y la experiencia sexual de ambos.
6. Es sólo un punto de partida, no una verificación de identidad.
Una prueba BDSM no determina quién eres. Lo que realmente define tu tipo de BDSM es tu experiencia, tus límites, tu estilo de comunicación y cómo te sientes realmente en los intercambios de poder.
En otras palabras, la prueba BDSM no te dice “cómo deberías ser”. Solo te dice: “dónde podrías estar más cómodo”.

Roles comunes en las pruebas BDSM
Después de completar el test de BDSM, normalmente verás una lista de trabajos que parecen “raros, pero geniales”. No son complicados y son muy fáciles de entender. Te los explicaré de la forma más sencilla posible.
- Dominante (Dom) : Marcas el ritmo, estableces las reglas y controlas la atmósfera, no para intimidar, sino con una energía de “Vamos, me haré responsable”. Las personas estables, lúcidas y estructuradas suelen encontrar resonancia aquí.
- Sumiso (Sub) : Disfrutas de la sensación de ser guiado. No se trata de debilidad, sino de ceder el control mediante la confianza, permitiendo que la experiencia se convierta en una rendición. El encanto de muchos Sumisos reside en que saben cómo dejarse guiar.
- Switch | Jugador bidireccional : Hoy dominas, mañana sumisos, y la próxima vez depende de tu estado de ánimo. Disfrutas de una variedad de experiencias. En la comunidad fetichista, esta flexibilidad es más común de lo que crees.
- Aparejador : Eres quien hace nudos, monta escenas y crea arte. Las personas constantes y meticulosas que aprecian la estructura suelen sentirse atraídas por la cuerda.
- Conejita de Cuerda | Receptora de Bondage con Cuerda : No eres un elemento pasivo, eres el lienzo de la cuerda. Disfrutas de la sensación de estar envuelta, suspendida y abrazada de forma estructurada. Muchas conejitas dicen que estar atada te da la sensación de estar “sostenida por una sensación de seguridad”.
- Brat | El Sub Travieso : No eres del tipo obediente. Podrías replicar o armar un alboroto, pero no para desafiar la autoridad, sino para interactuar. El encanto de Brat reside en “provocar intercambios de poder”.
- Domador de mocosos | El que puede curar mocosos : Cuando ves a alguien portándose mal, no te parece molesto, sino adorable. Sonreirás y dirás: “Ven, te enseñaré”. No es violencia, sino una forma paciente y orientadora de controlar.
- Sádico : Suena aterrador, pero lo que buscas en realidad no es hacer daño, sino crear experiencias sensoriales intensas. Disfrutas de las reacciones de la otra persona; es una conexión, no violencia.
- Masoquista | Jugador Masoquista : No solo te gusta el dolor, sino la reacción química que provoca. La estimulación dirigida te lleva a la zona, y esa inmersión es la esencia de la experiencia.
- Primal | El jugador de Instinto Primario : Te basas en la intuición, no en el reglamento. La energía, la respiración y las reacciones físicas son más importantes que cualquier título. La dinámica cazador/presa es la más común aquí.
- Dueño/Mascota: A los dueños les gusta cuidar a sus mascotas y establecer reglas; a las mascotas les gusta la dependencia, la ternura y las pequeñas interacciones que fomentan el comportamiento. Esto no es cosplay, sino un estilo de relación.
Los roles mencionados no son exclusivos ni fijos. La mayoría de las personas tienen múltiples inclinaciones. No necesitas que te categoricen; necesitas que te vean.

¿Qué significa “¿Cuál es tu nivel BDSM?”?
Antes de profundizar en este tema, debemos recordar una cosa: los resultados de las pruebas BDSM no son una escala para determinar qué tan extraño eres; son más bien como un “gráfico de radar de excitación”.
El test BDSM simplemente te dice: con qué tipos de juego te sientes cómodo, hasta dónde te gusta llegar y dónde están tus límites. Esto es útil, pero no juzga.
1. ¿Prefieres ser dominante? ¿Sumiso? ¿O ambos?
No se trata de determinar tu estatus, sino de decirte qué posición te hace sentir más cómodo.
- Dominante de alta puntuación: tomo la iniciativa y marco el ritmo.
- Puntuación alta Sumisa: Disfruto ser guiada y sumergirme en la experiencia.
- Interruptor: Los atributos se intercambian a su vez.
Sencillo, claro y sin complicaciones.
2. ¿Qué estilos de juego prefieres?
No a todos se les acelera el corazón al ver una cuerda. A algunos les encanta la contención, a otros el intercambio de poder psicológico, a otros les gusta el dolor leve y otros simplemente prefieren un ambiente relajado.
Las puntuaciones simplemente muestran: “Te atrae esta zona y te interesa menos aquella otra”. No hay puntuaciones superiores o inferiores, solo preferencias.
3. ¿Por dónde estás “paseando” actualmente?
No se trata de “cuán extremo” eres, sino de dónde te encuentras actualmente en tu camino de exploración:
- Al principio sentí curiosidad.
- Ya tienes experiencia
- Ya eres un jugador experimentado; sabes lo que te gusta.
Al igual que en el fitness, pueden participar usuarios principiantes, intermedios y experimentados.
4. ¿Dónde están tus límites?
Detrás de cada grado se encuentra tu nivel de aceptación, que es mucho más importante que “qué puesto te gusta”. Los límites son la base de la seguridad.
Por lo tanto, una puntuación BDSM es simplemente un mapa de preferencias. Te ayuda a encontrar tu camino, pero no define tu identidad. Siempre que seas voluntario, seguro y te comuniques bien, independientemente de si tu puntuación es alta o baja, estás jugando correctamente.

La relación entre la TCC y el BDSM
La TCC aquí no es terapia cognitivo-conductual. No hay psicólogo involucrado y nadie te preguntará sobre tus traumas infantiles.
La TCC es una práctica específica dentro de la cultura BDSM, considerada una forma de juego al límite, e implica principalmente actividades de control sensorial dirigidas a los genitales masculinos.
1. La TCC es una rama del BDSM, no la totalidad del mismo.
El BDSM es un concepto amplio que abarca el bondage, la dominación, la sumisión y la estimulación sensorial. La TCC, en cambio, es solo un aspecto, centrándose específicamente en la experimentación basada en sensaciones aplicadas al área genital masculina.
2. La cuestión central es el “intercambio de poder”, no la destrucción.
La TCC no se centra en quién es más fuerte. Su base siempre es: acuerdo, confianza y comunicación.
Si ves clips extremos, ese es el mundo de los jugadores avanzados, no un curso para principiantes.
3. La técnica siempre es más importante que la valentía.
La verdadera TCC:
- La fuerza debe ser precisa.
- Necesitas saber cómo utilizar las herramientas.
- Las palabras de seguridad deben estar claramente indicadas.
- La reacción debe observarse en todo momento.
No se trata de “esfuérzate más si te atreves”. Se trata de “sabemos exactamente lo que hacemos y sabemos exactamente cuándo parar”.
4. Se puede combinar con otros elementos de juego, pero la esencia sigue siendo la misma.
Las combinaciones más comunes son:
- ataduras con cuerdas
- privación sensorial
- Humillación verbal
- Escenario D/S
Pero no importa lo que mezcles y combines, el punto central siempre es: estimulación genital + intercambio de poder.
5. No todos los practicantes de BDSM disfrutan de la TCC.
El BDSM es como un parque de atracciones gigante, y la TCC es una de las actividades más extremas. A algunas personas les encanta, a otras les da miedo y a otras les resulta indiferente; todo esto es normal. No lo fuerces ni te dejes forzar; simplemente sigue tus sentimientos.
La TCC es un enfoque altamente estimulante, basado esencialmente en “consenso + seguridad + dinámica psicológica”, no en la idea de que “cuanto más doloroso es, más profesional es”.

Comprenderte a ti mismo es más importante que definirte.
Las pruebas BDSM, las etiquetas de roles, las puntuaciones y las tendencias son solo herramientas para ayudarte a ver qué te gusta, qué no te gusta y qué quieres probar. No son tu “carnet de identidad”, ni insignias que tengas que llevar colgadas del cuello.
Lo que realmente importa es que te explores a ti mismo. Que comprendas tus deseos, límites, expectativas y resultados. Esto es más real y poderoso que cualquier pregunta sobre tu nivel dominante o sumiso.
En el mundo del BDSM, no hay una “forma correcta de jugar”, ni “niveles de madurez” ni “pertenecer a una categoría específica”. Puedes querer ser dominante hoy y querer que te mimen mañana. Puedes preferir un bondage suave o sentir curiosidad por los juegos extremos. Todo está bien.
Todo lo que necesitas hacer es mantenerte abierto, honesto y respetuoso, contigo mismo y con tu pareja.
La prueba BDSM no te dice en qué tipo de persona deberías convertirte, sino que te ayuda a comprenderte a ti mismo.